Siempre pensé que ser pasiva no era bueno, que la persona pasiva poco tiene que decir, que la persona pasiva no muestra mucho interés por las cosas…este concepto fue evolucionando y ajustándose a las realidades donde me movía y cobrando otro sentido.
Hoy, lo veo de otro modo, o mejor, me van haciendo ver y se me amplía los distintos modos de entender y de variar de significado las palabras; de la cantidad de paradojas que tiene la vida y esta es una de ellas y Dios se vale de ellas a través de La Palabra y nos quiere hacer ver y nos ofrece distintos mensajes en función de los momentos personales de cada una/o , por eso lo que antes no me decía nada ahora me dice y mucho.
Profundizando en este mundo de “las pasividades” y tras varias lecturas que han ido cayendo en mis manos, la frase que mejor recoge o por lo menos a mí me gusta y me resuena de forma especial es de Theilhard de Chardin: “Me recibo más que me hago a mí mismo” y de la misma forma ser consciente de que “nos nacen” y no de que nacemos…hoy esta frase describe bien cuánto siento y se me hace ver con este concepto de la “pasividad” que creo lleva implícito. Es ahora en este primer año de Noviciado cuando entiendo, y cada vez me gusta más este concepto, que lea lo que lea últimamente “todos me hablan de lo mismo” (por algo será…).
Ahora , periodo de tiempo en el que se te invita sobre todo a un Encuentro en profundidad con Dios y contigo misma, lo que se te ofrece son espacios y situaciones para provocar esos encuentros y la actitud “ideal” no es la que prima en el mundo del que venimos , o por lo menos de donde vengo yo, de ahí que me resulte complicado parar el reloj interno, darle al “stop” y desacelerar hasta los ritmos insospechados que no son marcados por ti…a veces esto te pone nerviosa y te hace sentir que pierdes el control , …no es que lo sientas es que ¡es verdad!!… que no pasa “nada”, que se puede estar “sin hacer” y escuchar más que hablar.
En estos espacios y/o momentos sientes con frecuencia que no hace falta que digas nada , no hay que correr, no hay que estar a todo, no hay que ser la primera en nada , no hay que compararse con nadie…solo “ser Tú”… parece fácil ¿no? Pues NO. Porque en ese misterio que es el hombre y más de forma concreta la mujer ( en este caso me tiro piedras sobre mi propio tejado, pero así somos las mujeres con esa grandeza de vida interior, si la dejamos reposar y volar…es capaz de liarla!!!) , somos capaces de volver en nuestra contra muchas de las virtudes o potencialidades que se nos dan.
Podemos elegir en este estado pasivo adentrarte e ir “bajando” , como si bajaras cuan minero en el ascensor de la mina y tras ver todo lo que hay, actuar de forma “orgullosa” y pensar que eso que estás viendo en tu interior no es tuyo o se lo adjudicas mediante “justificaciones” a quienes te han precedido o a las circunstancias de tu vida… o bien sonríes , reconoces con ternura quienes te han aportado mucho de lo que eres, reconoces e identificas como tuyo dinamismos, comportamientos, formas de actuar , frases… y acoges o mejor “te haces cargo” de que todo lo que ves, lo que no te gusta y lo que te gusta más, esa eres Tú…

Aquí me encuentro en esta fase de “abajamiento”, descubriendo y a veces “parando” el ascensor minero pero con “luces” de que todo esto es cierto, será por eso que estoy con alegría y con algo que para mí es MUY importante, mucha VIDA.
GRACIAS
Gracias por regalarme este "stop"en medio de tanto ajetreo de examenes. Gracias por re-cordarme palabras que me evocan sonrisa. Gracias por ser de repente ese tiron...el mismo que hace que todo suene a lo mismo...
ResponderEliminarÁnimo en ese seguir adentrándote,es lo mas grande que se te va a regalar...para luego ponerlo al servicio...