jueves, 29 de marzo de 2018

Vivir la PASCUA


En estos días de Semana Santa celebramos el Misterio Pascual de Jesús, es decir, su pasión, muerte y resurrección. Con Jesús, la pascua adquiere otro significado, no es tan solo una celebración de un acontecimiento pasado; sino que es algo más trascendental y de carácter actual, es un paso, un salto de confianza a ese misterio en el que Dios nos invita a creer a través de su hijo.



Este misterio nos cuestiona e interroga, nos pone en juego y nos mueve por dentro, nos invita a creer y tener fe, porque lo más grande del misterio pascual es atreverse a descubrir la vida clavada en la cruz. 



Para ello, será necesario dejar que en esa cruz descansen nuestros defectos, nuestras equivocaciones e imperfecciones. Dejar que en esa cruz muera nuestro egoísmo e individualismo, nuestra impulsividad y orgullo; la indiferencia, pereza y pasividad; los miedos e inseguridades, porque Jesús por su entrega ya nos liberó de todas esas cargas y nos dotó de la libertad de hombres y mujeres nuevos: la libertad de Dios.

Pascua significa entonces vida nueva, una vida en la que Jesús ahora mismo está pasando porque Él ya vivió su pascua (paso) y te invita a que tú, ahora, vivas tú PASCUA. ¿Serás capaz?


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